"Mi Prima Rachel", o lo que es lo mismo, 'A la prima se le arrima'
- Lu V.

- 1 jun 2019
- 5 min de lectura
Actualizado: 14 jun 2019

Con esto que me chiflan las películas inglesas de época, en estos días tuve oportunidad de ver "Mi Prima Rachel" (2017), una excelente adaptación de la novela de Daphne Du Maurier del mismo nombre. La obra está situada en la Inglaterra victoriana, en la costa de Cornualles... todavía no conozco la costa de Cornualles, pero del montón de series y películas que he visto, al parecer las pasiones corren a todo lo que dan por esos rumbos 😜
La historia está narrada en primera persona por Philip (interpretado por Sam Claflin), un joven burgués quien desde muy pequeño queda huérfano de padres. Su custodia la toma gustosamente su primo Ambrose, mayor que él, a quien Philip quiere entrañablemente y a quien considera como un padre. Ambrose nunca se casó y Philip no recuerda en todos esos años la visita de alguna mujer en la casa, dando a entender que Ambrose tenía ciertas tendencias misóginas (y como efecto secundario, esto impide al joven Philip socializar con el sexo opuesto). La vida idílica en la granja/hacienda/huerto/whatever transcurre apaciblemente por años, hasta que la salud de Ambrose comienza a decaer. El clima de la campiña inglesa no favorece su frágil estado, y por órdenes del doctor, se va a residir por un tiempo a la cálida Italia. El contacto afectuoso entre los dos primos continúa a través de cartas, y en una de esas, para sorpresa de todos, Ambrose anuncia muy entusiasmado que contrajo nupcias con Rachel (Rachel Weisz), una joven viuda que resulta también ser prima lejana.
Al principio Ambrose se deshace en halagos hacia su flamante esposa, pero muy pronto cambia el tono de sus cartas. Le cuenta a Philip la desconfianza y el desprecio que comienza a sentir por Rachel, y al caer nuevamente enfermo, comienza a sospechar que ella lo está envenenando. En una última carta le implora a su joven primo que acuda en su ayuda, y éste viaja lo más pronto que puede, pero ya es demasiado tarde: Ambrose ha muerto, y Rachel desapareció llevándose todas sus pertenencias. Todavía en Italia se entera de que existe una duda razonable y de que Ambrose pudo haber muerto de causas naturales, pero Philip está tan convencido de la culpabilidad de Rachel, que jura hacerla pagar por la muerte de su amado primo. Decide odiarla con odio jarocho por toda la eternidad y hasta que el infierno se congele.
El infierno se congela el día que conoce en persona a su prima Rachel. Obligada por su precaria situación legal como viuda de un rico hacendado, pero sin papeles que la conviertan en su heredera, debe viajar a Inglaterra para arreglar el relajo que se traen con la herencia y devolver las cosas que pertenecían a su finado esposo, hospedándose en la casa que le pertenece a medias, ya que por lo pronto pertenece a Philip, heredero oficial de las propiedades de Ambrose. Resulta que Rachel está bien buenota, y Philip, joven e inexperto, queda hechizado ante su presencia. Igual lo hacen todos los que la conocen, porque aparte es encantadora. Muy pronto se esfuman las dudas que tenía con respecto a ella, a pesar de no saber nada sobre la enigmática mujer, e inicia una suerte de cortejo que no sabe a ciencia cierta cómo funciona ni a dónde lo llevará.
El atarantado joven ya no entiende razones, ni siquiera escucha las advertencias de Nick Kendall (Iain Glen), el encargado de administrar el fideicomiso que le será otorgado en su totalidad al cumplir 25 años, lo cual ocurrirá dentro de unos pocos meses. Incluso acepta gustoso beber día con día el chaparro amargoso que Rachel le prepara con unas hierbitas misteriosas que trajo de Italia, ni siquiera cuando comienza con malestares y cae enfermo. Entonces qué, ¿Rachel es el dechado de virtudes que aparenta ser, o se trata de una vil lángara que finge afecto para quedarse con su fortuna una vez que Philip cuelgue los tenis a causa de sus tecitos? Porque técnicamente, ambos son rivales en cuanto a la herencia de Ambrose, aparte de que Philip está a punto de tomar posesión de un montón de lana más...
Lo padre de la película es que manejan muy bien el juego psicológico y se campechanean maravillosamente el suspenso: en un momento quedas cautivado por Rachel y al siguiente dudas de todo lo que dice y hace. Nunca terminas de convencerte ya sea de su inocencia o de su culpabilidad, al mismo tiempo que te hacen preguntarte si Philip estaba en lo correcto en sus dudas, o si es sólo un escuincle tarado con tendencias paranoicas. Esto se logra con una buena dirección, pero también con una buena trama. Y no es de sorprender, siendo que el guión está basado en un libro de la antes mencionada Daphne Du Maurier. ¿Y quién es esa chava? Pues es la autora de varios libros de suspenso, entre ellos nada más ni nada menos que "Rebecca", llevada al cine por Alfred Hitchcock con Laurence Olivier y Joan Fontaine. Hitchcock también se basó en un relato corto de Du Maurier para su clásico "Los Pájaros". Yo no sabía nada de la autoría de "Mi Prima Rachel" cuando la vi, pero desde un inicio me pareció una historia de suspenso muy consistente, con personajes femeninos inteligentes y complejos. Después de saberlo, hago la correlación con las otras dos películas basadas en obras de Du Maurier y veo que éstas también describen a mujeres inteligentes y complejas.
Aparte de la trama, está bellamente ambientada y el reparto es excelente. El punto medio débil es Sam Claflin, de "Los Juegos del Hambre". Trabaja bien el chavo, pero siento que le faltó ese 'algo' que tienen tantos buenos actores ingleses. Un mejor lenguaje corporal le hubiera dado más empuje a su personaje, pero en general hace bien su chamba como el joven consentido y caprichoso que debe interpretar. Iain Glen es bien conocido por los fans de "Juego de Tronos", y representa muy bien en Nick Kendall la voz de la razón entre todas las pasiones que hacen arder la costa de Cornualles por culpa de Rachel. Y las palmas se las lleva Rachel Weisz, quien interpreta maravillosamente a su tocaya. Logra hacer que te caiga bien, te cae mejor incluso que el propio Philip, aunque nunca deja que olvides que sobre ella caen fuertes sospechas de fraude y asesinato. Weisz ha sabido escoger muy bien sus papeles, y éste no es la excepción. Holliday Granger, como la hija de Nick Kendall y entrañable amiga de Philip, también interpreta excelentemente a ese tipo de mujer que veo son características de la obra de Daphne Du Maurier.
Algunos críticos objetan que es lenta, pero siento que esa lentitud le da más profundidad a la trama en el marco de la época y del lugar (y por cierto, para el trailer ¡qué buena versión se avientan de la clásica rola "Wicked Games", de Chris Isaak!).

Y para acabar diré que ya se había filmado anteriormente una versión de esta peli en los años 40, con los actorazos Olivia de Havilland y Richard Burton, y está igual o mejor de buena. Y por si fuera poco, el libro también está excelente, así que esta obrita maestra la pueden disfrutar en el formato de su preferencia. ¡Altamente recomendable!




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