Gerald’s Game: De lo mejor de Stephen King para la televisión
- Lu V.

- 13 sept 2020
- 4 min de lectura

Versión actualizada de la reseña original de octubre de 2017.
¡Qué buena sorpresa me llevé con "Gerald's Game"! De apenas 1 hora con 49 minutos, cada segundo está tan bien aprovechado por el director Mike Flanagan, que el suspenso jamás decae.
Con eso de que los trailers hoy en día prácticamente te cuentan toda la película, cuando vi el de "Gerald's Game", tan extenso y explícito, pensé precisamente que ponían todos los momentos clave y que el resto de la película serían meros detallitos. Afortunadamente, en este caso, si bien lo que viene en el trailer es bastante intenso, resulta ser lo que menos importa…
La trama es simple: aún sin mucha explicación al comienzo, se puede percibir que el matrimonio formado por Jessie (Carla Gugino) y Gerald (Bruce Greenwood) está pasando por problemas. Por eso mismo, deciden pasar un fin de semana en su solitaria casa de verano a orillas de un hermoso lago en Alabama -a pesar de que no es temporada de vacaciones- para revivir la chispa en su relación. La aprensión de Jessie es bastante palpable, y con razón, pues pronto cae en la cuenta de que su marido tiene una idea bastante diferente sobre lo que significa un fin de semana romántico. Apenas llegando, Gerald se toma su pastillita azul y no le da chance a la pobre Jessie ni de echar taco en la cocina cuando ya le pide que se ponga el camisón adquirido para la ocasión y que se eche en la cama para una intensa sesión de escarceos amorosos. De su maletín saca unas esposas; no de esas que venden en tiendas de juguetes eróticos, sino unas de esas que utiliza la policía de a devis, para esposarla a los muy firmes postes de la cama.

El escenario descrito verbalmente por Gerald a su esposa, eso de que están a un kilómetro de la casa más cercana, de que no tiene escapatoria, de que nadie la escuchará si grita por ayuda -según esto muy sensual el pobre hombre- no le cae nada bien a Jessie, y ella le pide desesperadamente que detenga su carro. En medio de la discusión que le sigue y los reproches: "Ya ni la friegas"; "Ay, pues qué tiene"; "Qué nos está pasando"; "Uy, pues qué apretada", etc., Gerald sufre un muy repentino ataque al corazón y cae sin vida, sin antes haber podido quitar las esposas a Jessie. Después del shock inicial por ver cómo su esposo cae muerto, Jessie se da cuenta: 1) que no puede quitarse las esposas, 2) que el diseño de los postes de la cama no le permite zafarse, 3) que el celular en el buró está muy lejos de su alcance (y sin batería), y 4) que la llave de las esposas se quedaron en el tocador del baño, todavía más lejos. Para esto, por la urgencia de Gerald por tener sexo con su esposa, 5) dejaron la puerta abierta y un perro hambriento que andaba por la zona entra a la casa sin problemas. Y qué decir de 6) los terrores que aparecen al caer la noche, los cuales la debilitada Jessie ya no sabe distinguir si son reales o imaginarios…

Hasta aquí no he dicho nada que no se haya mostrado en el trailer. Lo que no muestra es lo mejor: en su desesperación por la precaria situación en la que está, Jessie se deshace de su propio Yo (los psicoanalistas dirían que es el 'Superyó') y libra una feroz lucha interna que la lleva hasta un pasado traumático. Esa mujer que tenía la fea costumbre de engañarse a sí misma para evadir las dificultades de la vida, debe hacer frente a su propio carácter y a sus secretos más oscuros para poder aceptar el dolor físico y mental, ya que representa la única oportunidad que tiene para librarse de la trampa en la que ha caído presa.

Mil aplausos para los dos protagonistas principales. A Bruce Greenwood siempre lo había visto de relleno en un montón de películas, y este protagónico lo interpreta de forma magistral con todos los años que se nota tiene de experiencia. Y a Carla Gugino siempre la había visto en papeles de chica fuerte, pero siempre muy mona y muy fresa, en películas como "Una noche en el museo", "Wayward Pines", "San Andrés", similares y conexos. En "Gerald's Game", ves a una Carla Gugino en un papel que exige diversos matices de dramatismo, y en todos convence plenamente a su audiencia. La Jessie de Gugino incluso hace que estés con el santo en la boca por ver si se libra de su absurda, pero precaria situación. En mi opinión, ella es quien se lleva la mayor parte del crédito para lograr el suspenso en su máxima expresión. Esperaba que obtuviera más reconocimiento por este papel, pero fue olímpicamente ignorada en la temporada de premios de ese año y no obtuvo siquiera una cochina nominación para los premios más exitosos.
Cuando escribí la reseña original no había leído el libro, así que no tenía ninguna referencia literaria. Entretanto ya lo leí, y resulta que es una de las pocas ocasiones (si no es que la única) en donde la película me gustó más que el libro, pues aunque estoy acostumbrada a que King se explaye demasiado -y es algo que me gusta mucho de él-, en este caso sí puso mucha paja. La película, en cambio, quita todo lo superfluo dejando la historia original casi intacta. Eso sí, la trama le es fiel a esa tradición de King de narrar el suplicio de personas en situaciones extremas de supervivencia. Me vienen a la mente "La chica que amaba a Tom Gordon", así como un cuento corto cuyo nombre desafortunadamente ya no recuerdo, en el que un sujeto atrapado en una isla desierta empieza a comerse a sí mismo. Además, cuando se enfoca en el mero aspecto psicológico, el buen Stephen puede ser tan terrorífico como en sus obras basadas en lo sobrenatural. Esto es lo que nos brinda esta adaptación de "Gerald's Game": Instinto extremo de supervivencia, con una buena dosis de terror psicológico.
Con la avalancha de producciones originales que Netflix nos avienta cada mes, esta peli del 2017 sigue siendo una de mis favoritas en esa plataforma, pues es de esas que siento puedes ver una y otra vez. Y termino con la advertencia de que se presentan algunas escenas medio gore, y por lo tanto, asquerositas. Recomiendo ampliamente esta película, pero no coman nada mientras la ven.





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