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"La Maldición de Hill House": Una obra maestra del terror

  • Foto del escritor: Lu V.
    Lu V.
  • 1 jun 2019
  • 7 min de lectura

Actualizado: 14 jun 2019

El drama familiar se combina brillantemente para darle frescura al desgastado género de terror en esta excepcional producción de Netflix.


Hace algunas semanas escribí una breve publicación mientras estaba viendo la nueva serie de Netflix, "La Maldición de Hill House" (2018). Me pareció muy buena en un principio, pero como al final de algunas series me llevo cada chasco, esperé a verla completa para ver si ameritaba una reseña completa. La terminé unos días después, y mi veredicto es que: claro que por supuesto que merece una reseña, porque no sólo es buena, sino que es LA MEJOR SERIE DE TERROR QUE HE VISTO EN MI RENGA VIDA.


Previo a su estreno no le hicieron tanta publicidad como a otras series, y por eso siento que tanto el público en general como la crítica especializada está ahora vuelta loca, volcándose en elogios y puntuaciones fuera de lo común en este género desgastado y predecible. No siempre estoy de acuerdo con el público ni la crítica, pero ahora sí que lo estoy. El título me sugería algo que podía tomarse hasta como comedia de fantasmitas en una casota vieja, pero muy pronto se hace patente una tónica nada humorística. Bueno, la trama principal sí es un tanto predecible: una familia se muda a una antigua mansión, y qué creen... ¡está embrujada! Pero la forma como es presentada es lo que la hace tan especial.


La familia Crain se instala temporalmente en Hill House y consta de siete -predecibles- miembros: papá, mamá y cinco hijos, cuyas edades fluctúan desde los cinco años hasta la temprana adolescencia. Son medio nómadas, pues los papás Crain se dedican a remodelar casas para venderlas a un precio mayor. En la enorme mansión Hill House creen haber encontrado su mina de oro, la cual esperan dejar como nueva para venderla por un muy buen billete, con la esperanza de echar raíces definitivas con esa lana y vivir en algún lugar una vida más tranquila y convencional. Se nota que son felices. Pero unos veinte años después, vemos que la familia Crain está incompleta, dividida y traumatizada.


Los saltos en el tiempo son un recurso muy visto en las series y películas de hoy en día, pero creo que en ninguna serie se han utilizado de forma tan inteligente. Los Crain de pequeños tienen cada uno personalidades más o menos definidas, y de adultos, cada uno de ellos se distingue de forma más que única: Steven, el mayor, es un escritor de lo sobrenatural, pero en realidad no cree en lo que escribe y sus investigaciones le demuestran una y otra vez que los testimonios sobre lo que escribe provienen de casos que pueden explicarse de forma racional, lo cual le brinda una cierta seguridad. Su obra final la adorna y exagera de una forma un tanto fraudulenta, porque así obtiene dinero rápido y fácil.


Shirley, la segunda en edad, es dueña de una funeraria, lo cual le obliga a ver a la muerte de forma rutinaria. Es una antipática controladora de primera, que desecha rápidamente todo aquello que no quepa en su sistema de creencias. Theo, la tercera, es psicoterapeuta infantil, y posee un don que le hace ver cosas que la mayor parte del tiempo no quisiera ver. El pequeño Luke es ahora es un drogadicto sin remedio. Comparte algo muy especial con su hermanita Nell, sensible, dulce, la más querida por todos.


Se puede decir que los hermanos mayores se escudan en el escepticismo para protegerse de lo que vivieron en Hill House; los más pequeños son y fueron siempre los más vulnerables a lo que la vieja casona depara a la familia veintitantos años después. Theo, la de en medio, ni fu ni fa, se la vive en relaciones pasajeras en una casita de huéspedes al lado de la funeraria de Shirley para no tener que echar raíces ni andar dando explicaciones a nadie. Hugh, el padre, es ahora un ser solitario y despreciado por sus hijos. Con todo, se ve que aunque precariamente, la familia sigue en contacto y que todos se preocupan por todos, pues muy en el fondo saben que por ahí existe todavía un amor entrañable, o por lo menos, algún sentido de responsabilidad para con los miembros de tan singular familia.


También tenemos a Hill House como protagonista. Se dice por ahí que es considerada la casa más embrujada de los Estados Unidos, y lo que sucedió en el pasado, y lo que sucede en el presente, y lo que sucederá en el futuro, lo muestra de una forma tan confusa y terrorífica, que cualquiera que tenga que ver con ella, pero especialmente la familia Crain, se esconde en sus particulares formas de afrontamiento para poder seguir yendo por la vida ahí como les van dictando el instinto. Entonces, ¿qué pasó en Hill House? ¿Qué es lo que los sigue persiguiendo, atemorizando, dictando sus acciones incluso en el presente?


La serie muestra a todos y a cada uno de los Crain en unidad y en forma particular, cuando eran niños y ahora de adultos. El episodio seis ha merecido artículos periodísticos por sí solo, pues es una obrita maestra sólo por su estilo: en hora y cacho, cinco o seis tomas continuas de veinte o más minutos sin cortes, alternando el presente y el pasado.


"La maldición de Hill House" está basada en el libro homónimo de Shirley Jackson, publicada en 1959. De esta obra se extraen las películas "La Maldición", de 1963, la cual no he tenido oportunidad de ver completa, y su 'remake' de 1999, dirigida por Jan de Bont, con Liam Neeson, Catherine Zeta Jones, Owen Wilson y Lily Taylor como protagonistas. Esta versión la pasan a cada rato en la tele, y como muchos coincidirán, la primera hora está buena, pero después exageran lo sobrenatural y se convierte en el terror risible típico de la peli que estás medio viendo en la tele mientras planchas las prendas de la semana.



Escena de "La Maldición" de 1963


Escena de "La Maldición" de 1999

Con esta serie, más vale que no estés planchando. La dirección de Mike Flanagan preservó algunos elementos originales de Jackson, como los nombres de pila de algunos personajes, pero aparte de eso, cobra vida propia. Las actuaciones son de primera calidad, aunque confieso que sólo conozco a algunos de los protagonistas principales: Henry Thomas, el otrora chamaco de "E.T." como el papá de joven; el primerísimo actor ganador del Óscar Timothy Hutton como el papá de grande; y Carla Gugino como la mamá, en una actuación tan intensa y memorable como la que brindó en "Gerald's Game". Curiosamente, Henry Thomas interpretó al papá de la joven que hacía el papel de la Gugino en la muy recomendable producción de Netflix del libro de Stephen King de "Gerald's Game".


Y hablando de Stephen King: esperaba su reacción, porque sé que el libro de Jackson es una de sus lecturas favoritas y que incluso inspiró "La hora del vampiro", uno de mis libros favoritos de siempre. ¿Y qué dijo Stephen King? De su cuenta de Twitter: "THE HAUNTING OF HILL HOUSE, revisada y remodelada por Mike Flanagan. Normalmente no me importa este tipo de revisionismo, pero esto es genial. Casi la obra de un genio, de verdad. Creo que Shirley Jackson lo aprobaría, pero quién sabe a ciencia cierta." O sea, le encantó, pero no quiere admitir que está tan buena como sus obras.


Si no quieren saber más sobre esta serie, ya no lean más, pero prometo que lo que diré a continuación no es necesariamente un 'spoiler': La serie tiene un final, y creo que es lo que más me gustó. Después de ver que series tan buenas de Netflix en su primera temporada como "Bloodline" o "The Affair" continúan con segundas temporadas mediocres sólo para obtener una ganancia monetaria, estaba muy escéptica sobre el final de "Hill House". Pero nope, ésta última tiene un final, y si alguna vez llegan a hacer una continuación, estoy segura de que será sobre la mansión en sí y no sobre la familia Crane, la cual llega a una conclusión sobre lo sucedido cuando vivieron ahí.


Lo segundo es que si sólo están interesados en el drama familiar, esta serie no es para ustedes. Soy una fanática del género de terror, y como tal les puedo decir que "Hill House" asusta. A veces es susto clase "buuuuuhhh!" repentino. Yo les digo: esos sustos son muy, pero muy efectivos. Esta serie asusta. Si la quieres ver por el mero aspecto dramático, no es para ti, sobre todo si estás solo viéndola a medianoche.


Pero bueno, ¿hay algo en ella que podría tener algo que podría explicarse mediante trastornos mentales y no sobrenaturales? ¡Sí! Y esa es parte de su belleza. Queda en ti descubrir cuáles son dichos aspectos.


"La Maldición de Hill House" es la producción que más sustos me ha dado en los últimos años. También nos habla sobre el amor de la familia, y la fuerza que dicho amor puede ejercer entre los seres más cercanos y queridos que tenemos. Te dice que todos tenemos fantasmas en nuestro pasado, y que sólo al confrontarlos, con mucho valor y amor -propio y por tus seres queridos- podrás combatirlos y seguir adelante. El final (alerta de spolier) puede parecer a muchos como cursi, pero para mí, fue el único final válido, algo que el mismo Stephen King ha utilizado en tantas de sus obras.


"La Maldición de Hill House" me hace que quiera olvidar que ya la vi para verla desde un principio y que provoque en mí lo mismo como cuando la ví por primera vez. Así de buena está. Porque, ¿qué pasa con esas pesadillas que en realidad no son pesadillas, sino premoniciones? Ahí cada quién...


Incluyo el trailer no revela lo esencial. Dudo que se produzca algo similar en el género de terror en mucho tiempo, así que corran al Netflix más cercano a su corazón y vean esta verdadera joya. Si no se espantan con facilidad, o si se espantan pero les gusta, ¿qué esperan? Están ante una de esas cosas que definen el género del terror.



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    Lu V.
    SOY AFICIONADA AL cine y la tele, Y me encanta escribir sobre el tema.
    no soy crítica profesional, lo aquí expresado es a título personal

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